El Dios de la Sorpresa

by Taffi Dollar | 11 Mar 2018

Referencias Bíblicas

Resumen

Dios quiere ser Señor en cada área de nuestras vidas y quiere hacer Su presencia conocida de maneras asombrosas. Para esto, Él está por encima de sorprendernos cuando menos lo esperamos. Hizo esto con María cuando el ángel anunció que iba a dar a luz a Jesús, y esto cambió por completo su vida. Del mismo modo, cuando Dios revela algo sorprendente para nosotros, nuestras vidas también cambian. Él quiere que vivamos en constante expectativa y anticipación, y que estemos listos para los milagros. Este es el mismo Dios que nos redimió y nos rescató de la esclavitud que resultó del pecado de Adán y Eva. Jesús pagó el precio para librarnos de la enfermedad, la pobreza y todo malo hacia buena salud, prosperidad en todos los niveles y todo lo que es abundantemente bueno.

  1. Dios sorprendió a María con una bendición y quiere sorprenderle a usted al igual.

1. Y entrando un ángel en donde ella estaba, dijo: Salve, muy favorecida, El Señor es contigo, bendita tu entre las mujeres. Mas ella, cuando le vio, se turbo por sus palabras, y pensaba que salutación seria esta. Pero el ángel le aseguró: "María, no tienes nada que temer. Dios tiene una sorpresa para usted: quedarás embarazada y darás a luz un hijo y lo llamarás Jesús. Él será grande, será llamado 'Hijo del Altísimo.' El Señor Dios le dará el trono de su padre David; Él gobernará la casa de Jacob para siempre. "María le dijo al ángel:" ¿Pero cómo? Nunca he conocido a un varón." El ángel respondió: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, el poder del Altísimo cubrirá con su sombra; por lo tanto, el niño que traigas a luz se llamará Santo, Hijo de Dios (Lucas 1:28-35)

      1. No tenemos que temer, Dios tiene una sorpresa para nosotros. El poder del Espíritu Santo vendrá sobre nosotros por la unción de Dios en nuestras vidas.
      2. Para redimir es comprar por pago, o rescate de cautiverio. También significa un intercambio.
      3. Jesús nos redimió y se convirtió en nuestro rescate. A resultado, nuestra vida cambio. Nosotros no pertenecemos en un lugar de derrota.
    1. Jesús es el único que derramó Su sangre para librarnos y redimirnos.
      1. Colosenses 1:12 -14).
      2. Efesios 1:6, 7.
    2. En El tenemos redención (liberación, y salvación) a través de Su sangre, remisión, perdón de nuestros pecados, de acuerdo con las riquezas de Su favor (Efesios 1:7).
    3. Cristo obtuvo nuestra libertad, nos redimió de la maldición de la ley. Maldito todo el que es colgado de un madero (Gálatas 3:13).
  1. Las maldiciones que una vez gobernaron las vidas de las personas han sido reemplazadas por bendiciones.

1. Jehová te herirá en tisis, de fiebre, de inflamación, y de ardor con sequía, con calamidad repentina y con anublo; y te perseguirán hasta que perezcas. Te herirá Jehová con maligna pústula en las rodillas y en las piernas, desde la planta de tu pie hasta tu coronilla, sin que puedas ser curado. Tus hijos y tus hijas serán entregados a otro pueblo, y tus ojos los verán, y desfallecerán por ellos todo el día; y no habrá fuerza en tu mano (Deuteronomio 28: 22, 29, 32, 35).

      1. Hemos sido redimidos de enfermedad.
      2. Enfermedades eran partes de la maldición a resultado de la desobediencia de Adán y Eva, pero Jesús nos sanó.
      3. Isaías 53: 5
    1. Sacarás mucha semilla al campo, y recogerás poco, porque la langosta lo consumirá. Plantarás viñas y labrarás, pero no beberás vino, ni recogerás uvas, porque el gusano se las comerá. Toda tu arboleda y el fruto de tu tierra serán consumidas por la langosta. El extranjero que estará en medio de ti se elevará sobre ti todas estas maldiciones, y te perseguirán, y te alcanzarán (Deuteronomio 28:38, 41, 43).
    2. Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra (2 Corintios 9:8).
    3. Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas y que tengas salud, así como prospera tu alma (3 Juan 2:2).
      1. Juan 10:10
  1. Recibimos lo mejor de Dios por la fe. Jesús nos ha redimido y bendecido.
    1. Ellos dijeron, cree en el Señor Jesucristo, y seréis salvo, tú y tu casa (Hechos 16:31).
    2. Pero antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley. Encerrados para aquella fe que iba a ser revelada. De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe. Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo, pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús. Ya no hay judío, ni griego, no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer, porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús (Gálatas 3:23-29).
    3. Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley, a fin de que recibiésemos la adopción de hijos (Gálatas 4:4, 5).
    4. Quien se dio a si mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para su pueblo propio, celoso de buenas obras (Tito 2:14).
      1. Como resultado de Jesús dando Su vida por nosotros, podemos ser libres de toda iniquidad. Hemos sido limpiados.
      2. La maldición vino para destruir, pero la bendición vino para darnos vida.
      3. Malos hábitos, adicciones, esclavitud vinieron para destruir, pero la libertad y auto control ahora gobierna nuestras vidas.
      4. Dolor y enfermedad son resultados de la maldición. Sanidad y totalidad a resultado de la bendición.
      5. El estrés, la preocupación, ansiedad, pánico y temor son resultados de la maldición. Calma, gozo y paz provienen de la bendición.
      6. Tormenta y opresión vienen de la maldición. Reposo y restauración son resultados de la bendición.

Scripture References

Lucas 1:28-35,

2 Corinthians 9:8,

Colosenses 1:12-14

3 Juan 1:2

Efesios 1:6, 7

Juan 10:10

Efesios 1:7,

Gálatas 3:13,

Deuteronomio 28:22, 29, 32, 35, 38, 41, 43

Isaías 53:5

Hechos 16:31

Gálatas 3:23-29

Gálatas 4:4, 5

Tito 2:14